Por todo lo que nos diste, por ser tan noble y bueno, por aguantar todo lo que aguantaste durante tus 16 años. por no ser rencoroso con el ser humano que tanto te maltrató, por valorar la vida después de todo, por eso y por muchas cosas más, tú fuiste el elegido para ser el modelo del Monumento al perro Callejero en México. Te brindo éste homenaje que te hice en vida y que sigo haciéndote después de tu muerte. Gracias Peluso. Te quiero mucho.
P.D. Además estás precioso, sé que desde el cielo tú puedes verme y me cuidas. Gracias de nuevo Pelusito.