MALTEADA

Sufrió lo impensable. La amarraron de las patitas a un cable en una azotea y le estaban aventando piedras. El papá de los niños los hizo que la bajaran y ellos la aventaron desde el tercer piso hacia la calle, estuvo así muchos días o semanas sin poder moverse.

Quedo paralitica y al arrastrarse se provocó lesiones hasta que tuvo los huesos expuestos. Con esta historia llegó a Milagros Caninos y hubo necesidad de amputarles las patas traseras, pero se adaptó muy rápido a su carrito y ahora es un perrita feliz.